Page 136 - Manual Padres
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3 · Medios diagnósticos

  de hospital de día, con el paciente acudiendo desde su domicilio y siendo
  dados de alta en las horas siguientes, si no existen complicaciones. Esto
  es excepcional en la edad pediátrica

     Su objetivo es evaluar los detalles de anatomía y/o de función cardiaca
  que no pueden ser estudiados de otro modo. En muchos casos, cada vez
  más en nuestros días, se complementa la evaluación con alguna actuación
  terapéutica. Cuando se decide realizar un cateterismo diagnóstico puede
  que no estén claros ciertos detalles de la cardiopatía del niño y por ello se
  considera fundamental esta prueba. Salvo que se trate de una urgencia su
  indicación ha sido discutida e indicada tras discusión por el equipo médi-
  co, cardiólogos y cirujanos, que atienden al niño.

     Previo al cateterismo se realizan generalmente analíticas sanguíneas
  para estudio hematológico (hemograma completo), estudio de la coagula-
  ción (y pruebas cruzadas) y bioquímico. Estas pruebas de control buscan
  posibles alteraciones como anemias y déficit de la coagulación sanguínea
  y permiten prever la necesidad de transfusión sanguínea y algunas actua-
  ciones especiales. Se postpone el procedimiento ante la evidencia de
  infecciones activas o de secreciones respiratorias abundantes. Debe pre-
  guntarse al cardiólogo sobre la conveniencia de las vacunaciones y como
  va a poder afectar a su calendario.

     En los niños, en la mayoría de las ocasiones se realiza con anestesia
  general, habitualmente a cargo de un anestesista y por ello se deben
  observar las normas generales recomendadas por los anestesiólogos,
  prestando especial atención al ayuno las horas antes; el ayuno exige no
  administrar sólidos o líquidos en un numero de horas razonable previo al
  acto; el motivo es que la anestesia elimina el reflejo de la tos, qué es un
  mecanismo natural de defensa para expulsar agentes extraños de la vía
  aérea: si el niño tuviera regurgitación de material gástrico a la vía aérea no
  podría eliminarlo, con consiguiente peligro. Como puede intuirse el peli-
  gro no lo es menor para los líquidos y por ello no debe administrarse
  agua ni leche, a pesar de la irritabilidad que pueda mostrar el niño; el
  tiempo de ayuno previo se determina en cada caso, de forma conjunta por
  el cardiólogo y el anestesiólogo, y se programa en función de la enferme-

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