Page 137 - Manual Padres
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3 · Medios diagnósticos

dad de que se trate, la edad del paciente, la duración prevista y otras con-
diciones particulares. En ciertos casos, para evitar complicaciones se
pauta sueroterapia durante estas horas. Debe preguntarse en cada caso al
cardiólogo, previamente, como afecta a las medicaciones que el niño estu-
viera tomando: si deben ser suspendidas totalmente o en parte, y en su
caso, con qué antelación.

  En los pacientes mayores, en los que se presume ansiedad previa, puede
pautarse mediación la noche previa que favorezca el descanso. Se reco-
mienda también el rasurado previo de la zona inguinal en los adolescen-
tes.

  Antes de iniciar el cateterismo se suele obtener, por punción convencio-
nal, una vena en una de las extremidades del enfermo para poder admi-
nistrar los fármacos anestésicos. La anestesia evita el dolor y el movimien-
to del paciente y durante la duración de la misma, el niño suele tener
algún dispositivo en su vía aérea para controlar la respiración, bien una
“mascarilla laríngea” cuando es posible utilizarla o bien un tubo endotra-
queal en su vía aérea; de esta forma se asegura la respiración del niño en
todo momento. Habitualmente esta ayuda se retira al acabar la parte car-
diológica del cateterismo, en la misma sala o laboratorio; aquellos casos
de mayor riesgo o que por las características del paciente o del procedi-
miento pueden requerir mayor tiempo de asistencia respiratoria son tras-
ladados a la UVI, postponiéndose la retirada de esta asistencia.

  La duración del cateterismo es variable, pero es siempre mayor que en
un adulto, pues conlleva a una preparación más larga, anestesia, el tiem-
po de actuación y una estabilización posterior en el mismo laboratorio o
sala de hemodinámica. El promedio puede ser de tres horas.

  La introducción de catéteres se hace sin necesidad de bisturí, accedien-
do a la vena y/o arteria por punción y dejando en ese punto de punción
un dispositivo conocido como “introductor” (que va a permanecer ahí
durante todo el tiempo) que permite, a su través, “introducir” los diferen-
tes y sucesivos catéteres y guías metálicas que se vayan a utilizar, sin
necesidad de estar pinchando continuamente; estos introductores tienen
un mecanismo que evita que salga la sangre al exterior. Se prepara el sitio

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